1tarta de queso preparada y fríacon cobertura de mermelada roja
200ml de nata para montarmínimo 35 % MG
Sangre comestibleal gusto
2cucharadasazúcar glas
Instrucciones
Coloca la cheesecake fría en el plato donde vayas a servirla. Si todavía no lleva cobertura, extiende una capa fina de mermelada roja por la superficie.
Vierte la nata bien fría en un recipiente y bate con unas varillas eléctricas. Cuando empiece a espesar, incorpora el azúcar glas.
Sigue batiendo hasta que forme picos y mantenga la forma. Detente cuando esté firme y cremosa, antes de que adquiera una textura granulosa.
Introduce la nata en una manga con boquilla y repártela sobre la cheesecake formando pequeños picos. Cubre la mermelada para que la capa roja quede escondida.
Reparte pequeñas salpicaduras y algunos hilos de sangre comestible sobre la nata. Empieza con poca cantidad y añade más si quieres un acabado más intenso.
Si quieres recrear la presentación con un cuchillo en el centro, utiliza un adorno apto para contacto alimentario y retíralo antes de cortar. Guarda la tarta en la nevera hasta servir.
Notas
Los 15 minutos corresponden a la decoración, con la tarta y la sangre comestible ya preparadas y frías. Las porciones dependerán del tamaño de la tarta.