Cómo preparar galletas de café y leche condensada de forma muy fácil y rápida con solo 5 ingredientes. Muy aromáticas con o sin cafeína.
Tiempo de preparación5 minutosminutos
Tiempo de cocción15 minutosminutos
Tiempo Total20 minutosminutos
Plato: Galletas
Cocina: Española
Palabra clave: Café, Galletas, Leche condensada
Servings: 20galletas
Ingredientes
10g de café instantáneocon o sin cafeína
1huevoM (solo la yema)
200g de leche condensadaa temperatura ambiente
150g de Harinade trigo común
130g de mantequillaa temperatura ambiente
Sprinkleso frutos secos para decorar (opcional)
Instrucciones
Encendemos el horno a 180 ºC con calor arriba y abajo para que se empiece a calentar.
Preparamos la bandeja del horno cubriéndola con papel vegetal o un tapete de silicona.
En un cuenco colocamos la mantequilla que tendremos a temperatura ambiente, la leche condensada, la mantequilla, la yema del huevo y el café instantáneo (si las quieres con un sabor más suave, agregaremos solo la mitad del café).
Mezclamos muy bien todos los ingredientes y agregamos la harina. Batimos con la ayuda de unas varillas eléctricas o mezclamos con nuestras manos, hasta obtener una mezcla homogénea.
Con la ayuda de nuestras manos, iremos haciendo bolitas con la masa, intentando que nos queden todas del mismo tamaño. A mi me han salido 19 galletas.
Colocamos los sprinkles o frutos secos a nuestra elección en un cuenco y vamos rebozando las bolitas con ellos.
Las aplastamos ligeramente y las vamos colocando en la bandeja del horno que hemos preparado antes con el papel de horno. Las dejaremos ligeramente separadas entre sí para que no se peguen las unas a las otras.
Las hornearemos en el horno precalentado a 180 ºC durante 15 minutos.
Finalmente, las sacaremos del horno y las dejaremos enfriar por completo sobre una rejilla antes de disfrutarlas.
Notas
¿Cómo conservar las galletas de café?
Estas galletas de café se conservarán perfectamente durante 5 días. Para que mantengan su textura, será recomendable colocarlas en una lata o recipiente hermético y dejarlas en un lugar fresco y seco. No es necesario conservarlas en la nevera.