Precalienta el horno a 100°C, con calor arriba y abajo. Forra una bandeja con papel de horno.
Mezcla el azúcar blanco granulado y el azúcar glas.
Bate las claras a velocidad media. Cuando estén espumosas y a medio montar, añade la pizca de sal y la media cucharadita de vinagre.
Sube la velocidad y añade la mezcla de azúcares a cucharadas. Continúa batiendo hasta obtener picos firmes y un merengue que mantenga su forma. Deja de batir al alcanzar ese punto.
Prepara una manga con boquilla redonda grande y rellénala. Fija las esquinas del papel a la bandeja con pequeños puntos de merengue.
Sostén la manga verticalmente sobre el papel. Presiona para formar una base ancha y levántala poco a poco. Deja de presionar y retírala para acabar con una punta. Forma aproximadamente 25 piezas de tamaño parecido.
Coloca dos pepitas de chocolate en cada fantasma a modo de ojos, sin aplastar las figuras.
Hornea a 100°C durante unas 3 horas. Revisa el secado a partir de las 2 horas. Si toman color, reduce la temperatura hacia 80°C y adapta la duración. Para comprobar el interior, enfría una pieza antes de partirla: debe corresponder al acabado seco y crujiente que buscas.
Apaga el horno, entreabre la puerta y deja los merengues dentro durante la noche, unas 8 horas de reposo orientativo, para terminar de endurecerse. Espera a que estén completamente fríos antes de guardarlos o servirlos.
Notas
Rendimiento aproximado: 25 unidades.Los tiempos son orientativos: 30 minutos de preparación, 3 horas de secado y 8 horas de reposo nocturno en el horno apagado, aproximadamente 11 horas y 30 minutos en total.El tamaño de las piezas y el horno pueden cambiar el secado. La intención es secar el merengue, no dorarlo.Las 50 pepitas son dos ojos por fantasma.