La Baklava es uno de esos postres que conquistan desde el primer bocado. Originaria de Oriente Medio, esta delicia tradicional combina láminas finas de masa filo, frutos secos triturados y un dulce sirope aromatizado con miel o agua de azahar.
Hoy te traigo una versión reinventada: la tarta baklava con pistachos y masa filo, un postre que conserva la esencia del dulce original, pero la transforma en una tarta elegante, jugosa y llena de contrastes.

Y lo mejor de todo: no lleva harina. En su lugar, utilizaremos pistachos molidos y pan rallado, que le dan una textura única, entre bizcocho y pastel de frutos secos, con un sabor profundamente aromático y una jugosidad espectacular.

Vídeo de la receta paso a paso
A continuación te dejo un vídeo con la elaboración paso a paso de la receta, así no tendrás excusa para no prepararla. Aprovecho para recordarte que en mi canal de YouTube publico una nueva receta y muchos trucos todas las semanas, así que no dudes en suscribirte ya mismo. Tu apoyo es muy importante para seguir creando contenidos.
Tarta baklava con pistachos y masa filo ¡sin harina!
Ingredientes
Para los bizcochos de pistacho sin harina
- 280 g pan rallado
- 105 g pistachos pelados
- 115 g azúcar
- 125 g mantequilla sin sal
- 4 huevos
- 2 cditas levadura
- 1 cdita canela
Para el crujiente de masa filo y pistachos
- 6 cdas mantequilla sin sal
- 1 paquete masa filo
- 100 g pistachos pelados
Para el almíbar de naranja y agua de rosas
- 120 g azúcar
- 70 g miel
- 140 g agua
- 2 cdas zumo de naranja
- ¼ cdita agua de rosas
- ½ cdita agua de azahar
Utensilios recomendados para esta receta
A continuación detallo algunos utensilios que he usado para esta receta y que puedes encontrar en Amazon u otros sitios (contiene enlaces de afiliado).
Elaboración paso a paso
Bizcocho de pistacho sin harina
- Batimos los huevos junto con el azúcar un par de minutos hasta que hayan doblado su volumen.
- Mientras los huevos se están mezclando con el azúcar, en un procesador de alimentos colocamos los pistachos pelados, el pan rallado, la levadura y la canela. Trituramos hasta que todos los ingredientes se hayan integrado y los pistachos estén bien picados.
- Con la ayuda de una espátula de silicona, integramos bien la mezcla de los pistachos con los huevos.
- Fundimos la mantequilla en el microondas y la incorporamos a la masa en 3 veces. Es decir, vertemos ⅓ de la mantequilla y mezclamos muy bien con la espátula de silicona hasta que la masa la haya absorbido por completo. Repetimos hasta mezclar toda la mantequilla. Verás que la masa es bastante densa.
- Vertemos la masa en un molde cubierto con papel de horno (ver notas) y nos ayudamos de la espátula de silicona para dejarla bien plana en el molde.
- Introducimos el bizcocho en el horno precalentado a 180 ºC y horneamos unos 30-35 minutos.
- Sacamos del horno y dejamos templar a temperatura ambiente mientras preparamos el almíbar y los discos de masa filo.
Crujiente de masa filo con pistachos
- Extendemos el paquete de masa filo sobre la encimera sin separar las diferentes hojas y la cortamos por la mitad para dividirla en dos rectángulos del mismo tamaño. Cada rectángulo será para hacer un disco crujiente.
- Picamos los pistachos en el procesador de alimentos y derretimos la mantequilla en el microondas.
- Forramos el molde con papel de horno y colocamos una hoja de masa filo en el fondo, arrugándola si es necesario para que cubra todo el fondo y no las paredes. En el vídeo puedes ver cómo se hace.
- Con una brocha de cocina, pintamos muy bien con mantequilla la hoja de masa filo. Espolvoreamos un poco de polvo de pistacho y cubrimos con otra hoja de masa. Repetiremos este proceso hasta gastar todo el rectángulo de masa filo. Recuerda reservar la otra mitad de la masa para hacer el otro disco crujiente.
- Si tienes dos moldes, repite el mismo proceso con la otra parte de la masa. Si solo tienes un molde, hornea en el horno precalentado a 180 ºC unos 20 minutos o hasta que la masa filo esté dorada y crujiente. Desmolda y repite el proceso con los ingredientes restantes.
- Dejamos enfriar sobre una rejilla.
Almíbar de naranja y agua de rosas
- En un cazo colocamos el agua junto con el agua de rosas, el agua de azahar y el azúcar.
- Mezclamos bien y agregamos la miel y el zumo de naranja.
- Removemos con el fuego a temperatura media hasta que el azúcar se haya disuelto por completo y obtengamos un almíbar homogéneo. No es necesario llevar a ebullición.
- Retiramos del fuego y dejamos atemperar.
Montaje de la tarta baklava
- Con la ayuda de un cuchillo grande de sierra o una lira, cortamos el bizcocho por la mitad para obtener las dos capas.
- Con la brocha de cocina, humedecemos muy bien el bizcocho con el almíbar. Tenemos que empaparlo bien por ambos lados, sin olvidarnos de los bordes. Tenemos que gastar prácticamente todo el almíbar, solo reservaremos 3 cucharadas.
- Colocamos una capa de bizcocho en el fondo de plato o base escogida y colocamos encima un disco crujiente de masa filo con pistachos.
- Con mucho cuidado a que no se rompa, colocamos otra capa de bizcocho. Tenemos que hacerlo despacio y con cuidado, ya que al estar empapado en almíbar se rompe con facilidad.
- Finalizamos la tarta colocando el último disco crujiente en la superficie.
- Ya solo nos queda darle los toques finales. Para ello pintamos con almíbar los bordes del bizcocho y con la ayuda de las manos vamos pegando polvo de pistacho.
- Espolvoreamos más pistachos por encima de la tarta y (opcional) decoramos con una gran rosa.
Notas
️ Un poco de historia: el encanto eterno de la baklava
El baklava tiene sus raíces en la antigua cocina otomana y se ha extendido por países como Turquía, Grecia, Líbano o Armenia, donde cada región ha puesto su toque particular.
Tradicionalmente, se elabora con masa filo, nueces o pistachos, mantequilla y un sirope de miel o agua de rosas, convirtiéndose en uno de los dulces más representativos de Oriente Medio.
Mi versión transforma esa tradición en una tarta de inspiración baklava, manteniendo el alma del postre, pero adaptándola a un formato moderno, perfecto para celebraciones o mesas dulces.

Por qué te va a encantar esta tarta baklava
- Porque es crujiente por fuera y tierna por dentro, un contraste que enamora.
- Porque su sabor a pistacho es simplemente irresistible.
- Porque no lleva harina, y aun así queda con una textura increíble.
- Porque es una tarta diferente, perfecta para sorprender a tus invitados o como postre de una ocasión especial.
- Y porque, además de deliciosa, es visualmente espectacular.
Consejos para que salga perfecta
- No te saltes el reposo del sirope: dejarlo enfriar antes de verterlo sobre el bizcocho ayuda a que se absorba mejor.
- Tuesta ligeramente los pistachos antes de triturarlos: realza su sabor y aroma.
- Pinta bien las láminas de masa filo con mantequilla derretida para conseguir ese dorado crujiente y sabroso.
- No te excedas con el sirope: la clave está en mantener el equilibrio entre dulzor y frescura.
- Deja reposar la tarta unas horas antes de cortarla: los sabores se asientan y el resultado es aún más espectacular.
Variaciones que puedes probar
- Sustituye los pistachos por nueces, almendras o avellanas.
- Añade una capa de nata montada o crema pastelera ligera para una versión más golosa.
- Usa agua de azahar o ralladura de naranja para dar un toque cítrico diferente.
- Si prefieres una versión más ligera, reduce el azúcar del sirope y añade un chorrito de limón fresco.
¿Con qué acompañar esta tarta baklava?
Esta tarta combina de maravilla con un té negro con canela, un café turco o incluso un vino dulce tipo moscatel.
También puedes servirla con una bola de helado de vainilla o yogur griego, que aporta frescura y equilibra el dulzor.
❓ Preguntas frecuentes sobre la tarta baklava sin harina
¿Puedo hacerla sin masa filo?
Sí, aunque perderías parte del encanto. Puedes sustituirla por hojaldre muy fino, pero no tendrá el mismo crujido característico.
¿Se puede preparar con antelación?
Por supuesto. De hecho, está más rica de un día para otro, cuando el bizcocho ha absorbido bien el sirope.
¿Puedo usar otros frutos secos?
Sí, aunque el pistacho le da ese color y sabor únicos. También puedes probar con almendra o nuez.
Mi opinión sobre esta receta
Esta tarta baklava con pistachos y masa filo se ha convertido en una de mis recetas favoritas.
Tiene todo lo que me encanta de la repostería: texturas, contrastes, aromas y un toque exótico que la hace especial.
Cada bocado es una mezcla perfecta entre la jugosidad del bizcocho, el crujido de la masa filo y el aroma del sirope de naranja y agua de rosas.
Un postre que no solo conquista el paladar, sino también la vista y el corazón.
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¡¡¡Maravillosa!!! Que delicia, es uno de mis pasteles favoritos y en tarta ya debe ser …¡Lo mas! Muy rica y preciosa. Besitos.
se ve tan deliciosa, me quedo con las ganas de un trocito!
Besos
Con tu receta y la de Paty ya tengo claro que tengo que probar este postre si o sí, porque se ve delicioso, debe tener un toque único y muy peculiar, qué delicia. Me encanta ver como este cuento ha inspirado tantas recetas para chuparse los dedos, besos!
Genial esa tarta de baklava!!! Con el bizcocho de pistachos queda impresionante. Fabulosa esta idea para nuestro reto. Muchas gracias por participar. Besitos.
Qué idea más original, preparar la blaklava en forma de tarta! Se ve muy buena!