Hay noches en las que no apetece ir de bar en bar: quieres sentarte cómodo, pedir algo bien hecho y dejar que el ambiente haga el resto. En ese punto, un lounge bar que cuide los detalles marca la diferencia: iluminación cálida, música que acompaña (sin gritar) y un servicio que está pendiente, pero no invade.
Smokey Gallery nace precisamente de esa idea: convertir la salida en una experiencia completa, con un espacio diseñado a medida y una carta creada de forma única para que cada visita se sienta distinta.

Qué lo hace especial
Un ambiente pensado para conversar
No es solo “decoración bonita”. Cuando el interior está bien resuelto, pasan cosas simples pero valiosas:
- puedes hablar sin elevar la voz;
- las mesas invitan a compartir;
- el ritmo de la noche se vuelve más lento (y eso se agradece).
Coctelería con personalidad
Aquí la mixología no va de fuegos artificiales, sino de equilibrio. Encontrarás cócteles de autor y opciones más clásicas, con combinaciones frescas, cítricas o más cremosas, ideales para un afterwork o para arrancar una cena con calma.
Cachimbas a medida: de lo clásico a lo creativo
Para quienes disfrutan de la shisha, hay un punto muy diferencial: el equipo prepara mezclas según tu estado de ánimo (dulce, ácido, postre o gastronómico) y trabaja con un surtido amplio de aromas, con más de 350 opciones para ajustar intensidad y perfil. También existe un formato de degustación que permite probar varias cazoletas en una sola sesión, perfecto si te gusta descubrir sabores nuevos.
Ideas para aprovechar la visita
Si vas en pareja
- pide un cóctel ligero para empezar;
- comparte un bocado y alarga la sobremesa;
- elige una mezcla suave para cerrar la noche.
Si vais en grupo
- reserva con antelación y pedid “en ronda”;
- combinad coctelería con una cachimba más intensa;
- alternad sabores frutales con opciones más especiadas para no saturar el paladar.
Un detalle que se nota: la carta
Además del ambiente, la propuesta gastronómica acompaña: platos de inspiración japonesa y bocados pensados para maridar con coctelería y cachimba (sushi, tartares, opciones para compartir). El resultado es un plan redondo: cena, charla y desconexión en el mismo lugar.
¿Te apetece probarlo?
Si buscas un sitio en Madrid donde el diseño, el servicio y el sabor vayan de la mano, dale una oportunidad y reserva mesa: tu próxima noche puede ser mucho más sencilla… y mucho más memorable.
