En invierno no pueden faltar los buenos platos de cuchara y este guiso de lentejas con morcilla y col es una de esas recetas caseras reconfortantes que apetecen desde la primera cucharada. Es un plato tradicional, fácil de preparar y con muchísimo sabor, perfecto para los días fríos o para reunir a toda la familia alrededor de la mesa.
Además de ser un clásico de la cocina española, estas lentejas guisadas quedan melosas, sabrosas y muy completas gracias a la combinación de legumbres, verduras y embutidos. Y lo mejor de todo es que, aunque el resultado parece de los que llevan horas de cocina, en menos de hora y media tendremos un guiso casero espectacular listo para disfrutar.

Un guiso de lentejas lleno de sabor y muy fácil de preparar
Con unos pocos ingredientes conseguiremos un guiso de lentejas sorprendente y lleno de sabor. Si te gusta la morcilla no puedes perdértelo, porque aporta un toque intenso y muy especial que combina de maravilla con la suavidad de las lentejas y la col cocinada lentamente.
Es una receta humilde, de las de siempre, pero precisamente ahí está parte de su encanto. Un plato sencillo, económico y muy agradecido que además mejora muchísimo con el reposo, así que también es perfecto para cocinar con antelación.
Cocinar lentejas es muy fácil y lleva poco trabajo. El primer paso es preparar un buen sofrito, ya que eso nos ayudará a potenciar los sabores y a conseguir un mejor resultado final. Una vez tengamos ese sofrito listo, solo tendremos que agregar el resto de ingredientes junto con las lentejas y cubrirlo todo con agua. El último paso será tapar la olla y dejarlo cocinar a fuego suave durante 45-50 minutos o hasta que las lentejas estén tiernas.

Sin ninguna duda las lentejas son una de las legumbres más sencillas de cocinar. Lo mejor es que no es necesario dejarlas en remojo durante toda la noche antes de cocinarlas (como es el caso de los garbanzos o las judías), y eso nos da mucha libertad a la hora de improvisar el menú del día.
Las lentejas guisadas son muy versátiles, pues podremos prepararlas solo con carne, solo con verduras o con una mezcla de carne y verduras como he hecho yo en esta ocasión. Lo mejor de todo es que podremos usar las verduras de temporada o las que más nos gusten, porque prácticamente todas quedan deliciosas en un buen plato de lentejas caseras.
¿Por qué te va a encantar esta receta?
- Porque es un guiso tradicional fácil y muy reconfortante.
- Porque las lentejas pardinas no necesitan remojo previo.
- Porque la combinación de morcilla, chorizo y col queda increíble.
- Porque es una receta económica y muy completa.
- Porque está incluso más rica al día siguiente.
- Porque puedes adaptarla fácilmente con otras verduras o carnes.
¿Es necesario remojar las lentejas antes de cocerlas?
No es obligatorio, pero sí recomendable. En este vídeo te comparto la razón. Aprovecho para recordarte que en mi canal de YouTube publico una nueva receta y muchos trucos todas las semanas, así que no dudes en suscribirte ya mismo. Tu apoyo es muy importante para seguir creando contenidos.
Lentejas con morcilla y col, guiso tradicional fácil
Ingredientes
- 150 g chorizo (dulce o picante)
- ½ col pequeña
- 250 g lenteja pardina
- 250 g beicon o tocino
- 3 tomates grandes y maduros
- 200 g morcilla
- Agua
- Aceite de oliva
- Sal
- Pimienta
- 2 dientes de ajo
Instrucciones
- Empezaremos preparando los ingredientes. Pelamos y picamos los ajos. Limpiamos la col, la escurrimos y la picamos en juliana. Troceamos el tomate en dados grandes, no es necesario pelarlo. Reservamos hasta el momento de usarlos.
- Troceamos el tocino o beicon y lo sofreímos con el ajo en una cazuela con una cucharada de aceite de oliva. Cuando empiece a soltar la grasa, agregamos el tomate y la col, salpimentamos al gusto y pochamos.
- Cuando Las verduras empiecen a estar tiernas, agregamos las lentejas, el chorizo y la morcilla. Agregamos agua hasta cubrir todo el contenido de la cazuela por dos dedos de agua. Tapamos y dejamos cocinar entre 45 y 60 minutos, o hasta que las lentejas estén listas.
- Una vez cocinadas podremos servirlas inmediatamente, aunque este guiso de lentejas estará más rico si lo dejamos reposar al menos 3 o 4 horas antes de servir.
Notas
Cómo espesar un guiso de lentejas
Para gustos, colores. Hay quien prefiere los guisos claros, mientras que otras personas los prefieren más espesos. Si eres de los que prefieren las lentejas más espesas, puedes agregar una patata grande o un boniato, durante la cocción se desharán ligeramente espesando el caldo. También puede ser que te hayas pasado de agua y una vez tengas las lentejas cocinadas, te hayan quedado muy líquidas. Para espesarlo, retira un par de cucharones de lentejas del guiso y tritúralas con un procesador de alimentos. Agrégalas de nuevo al guiso y mezcla bien. Así conseguiremos que el caldo espese un poco.Consejos de experto para que las lentejas queden perfectas
Cocina el guiso a fuego suave
Una cocción lenta ayuda a que las lentejas queden tiernas sin romperse y a que el caldo gane textura y sabor.
No añadas la sal demasiado pronto
La morcilla y el chorizo ya aportan bastante sabor, así que es mejor ajustar el punto de sal casi al final.
Vigila el agua durante la cocción
Las lentejas deben cocinarse siempre cubiertas de líquido. Si ves que el caldo reduce demasiado, añade un poco más de agua caliente.
Deja reposar el guiso
Como ocurre con muchos platos de cuchara tradicionales, estas lentejas ganan muchísimo sabor tras unas horas de reposo.

Variaciones e ideas para personalizar la receta
Las lentejas guisadas admiten muchísimas versiones. Algunas ideas que funcionan muy bien son:
- Añadir zanahoria, puerro o pimiento al sofrito.
- Sustituir la col por berza, kale o col rizada.
- Incorporar patata o boniato para conseguir un caldo más espeso.
- Prepararlas con costilla adobada o panceta.
- Hacer una versión más ligera eliminando parte del embutido.
- Añadir un toque picante con guindilla o chorizo picante.
¿Con qué acompañar estas lentejas con morcilla?
Este plato ya es bastante completo por sí solo, pero hay algunos acompañamientos que le quedan especialmente bien:
- Un buen trozo de pan casero para mojar en el caldo.
- Una ensalada fresca y ligera para equilibrar el menú.
- Unas guindillas en vinagre o encurtidos.
- Un vino tinto joven o afrutado.
- Fruta fresca o un yogur natural como postre.
Preguntas frecuentes sobre las lentejas con morcilla y col
¿Qué tipo de lenteja es mejor para este guiso?
La lenteja pardina es una de las mejores opciones porque mantiene bien la forma y se cocina relativamente rápido.
¿Se pueden congelar?
Sí. Una vez frías, puedes guardarlas en recipientes herméticos y congelarlas durante varios meses.
¿Cuánto duran en la nevera?
Bien conservadas, aguantarán entre 3 y 4 días en la nevera.
¿Puedo hacer la receta sin morcilla?
Claro. Puedes sustituirla por más chorizo, panceta o incluso hacer una versión solo con verduras.
¿Por qué mis lentejas quedan duras?
Normalmente ocurre por falta de tiempo de cocción o porque las lentejas son demasiado antiguas.
Conclusión
No hay nada como volver a los platos tradicionales de siempre cuando empieza el frío, y estas lentejas con morcilla y col son el ejemplo perfecto. Un guiso sencillo, económico, lleno de sabor y de esos que apetecen repetir una y otra vez.
En casa nos encantan porque son fáciles de preparar, cunden muchísimo y además están todavía más ricas al día siguiente. Si te animas a hacerlas, me encantará leer en comentarios cómo las preparas tú o qué ingredientes sueles añadir a tus lentejas caseras.
Y si te ha gustado esta receta, no olvides compartirla para que más gente pueda disfrutar de un buen plato de cuchara tradicional.







