Estas galletas de jengibre y canela, con miel de caña y una pizca de coco, están elaboradas a partir de una combinación de tres harinas sin gluten: harina de arroz, maizena y harina de almendra.
Son crujientes, muy aromáticas y deliciosas, de esas galletas que empiezas a comer y cuesta parar. El jengibre y la canela les dan un aroma maravilloso y son perfectas para acompañar un té o un café a media mañana o por la tarde.

Además, esta receta de galletas sin gluten es muy fácil y tiene algo que me encanta: para preparar la masa solo vamos a necesitar nuestras manos. Por eso es una receta estupenda para preparar con niños y pasar un rato juntos en la cocina.
En esta ocasión utilicé unos cortadores de animalitos para darles un toque especialmente otoñal, pero puedes utilizar los cortadores que tengas en casa y adaptar las galletas a cualquier época del año.
Por qué te gustarán estas galletas de jengibre y canela
- Son sin gluten, gracias a la combinación de harinas utilizada.
- Quedan crujientes y muy aromáticas.
- El jengibre y la canela crean una combinación perfecta para los meses más fríos.
- Se preparan fácilmente y no necesitas batidora para hacer la masa.
- Los niños pueden participar en buena parte de la elaboración.
- Puedes adaptar las galletas utilizando diferentes cortadores.
- Se conservan durante varios días en un recipiente hermético.
Galletas de jengibre y canela sin gluten
Ingredientes
- 125 g de de harina de arroz
- 100 g de de maizena
- 75 g de de harina de almendra o almendra con piel molida
- 1 huevo
- 50 g de de miel de caña
- 75 g de de mantequilla sin sal fría
- 25 g de de azúcar moreno
- 55 g de de azúcar blanco
- 1 cucharadita de jengibre en polvo
- 1 cucharadita de canela molida
- 3 cucharadas de coco rallado
- ¼ cucharada de sal
Utensilios recomendados para esta receta
A continuación detallo algunos utensilios que he usado para esta receta y que puedes encontrar en Amazon u otros sitios (contiene enlaces de afiliado).
Instrucciones
- En primer lugar, mezclamos las harinas de arroz y almendra con la maizena, la canela, el jengibre, el coco rallado y la sal. Reservamos.
- En otro bol, mezclamos con las manos los dos tipos de azúcar con la mantequilla fría, cortada en taquitos, hasta que estén bien integrados.
- Añadimos la miel de caña, el huevo y la mitad de la mezcla de harinas. Amasamos con las manos lo justo para integrar los ingredientes.
- Incorporamos el resto de la mezcla de harinas y volvemos a amasar, siempre durante el menor tiempo posible, hasta conseguir una masa homogénea.
- El calor de las manos puede hacer que la mantequilla se derrita un poco, por lo que es posible que la masa quede algo pegajosa. No te preocupes.
- Formamos una bola, la envolvemos en film transparente y la dejamos reposar en la nevera durante 1 hora.
- Pasado el tiempo de reposo, estiramos la masa con un rodillo hasta conseguir el grosor deseado. Para conseguir unas galletas bien crujientes, recomiendo hacerlas finitas.
- Cortamos la masa con el cortador de galletas que hayamos elegido y vamos colocando las galletas, separadas entre sí, sobre una bandeja de horno cubierta con papel de hornear o un tapete de silicona.
- Precalentamos el horno a 180 ºC y horneamos las galletas durante unos 10 minutos. El tiempo puede variar según el tamaño y grosor de las galletas. Sabremos que están listas cuando hayan adquirido un bonito tono dorado.
- Las dejamos enfriar sobre una rejilla antes de disfrutarlas.
Consejos para conseguir unas galletas crujientes
Trabaja la masa lo mínimo posible. El calor de las manos puede ablandar la mantequilla y hacer que la masa quede demasiado pegajosa.
No te preocupes si la masa está algo pegajosa antes de enfriarla. El reposo en la nevera ayudará a que la mantequilla vuelva a coger cuerpo y sea más fácil de estirar.
Haz las galletas finitas si las quieres crujientes. El grosor influirá directamente en el resultado final y también en el tiempo de horneado.
Vigila el horno. Unos pocos minutos pueden marcar la diferencia entre unas galletas doradas y crujientes y unas demasiado tostadas.
Déjalas enfriar antes de guardarlas. Al salir del horno todavía estarán algo blandas y terminarán de adquirir su textura crujiente al enfriarse.
Si te gusta la combinación de especias y quieres seguir utilizándola en la cocina, puedes descubrir más ideas en mi recopilación de recetas con canela fáciles y deliciosas para el otoño.
¿Se pueden hacer estas galletas sin harina de almendra?
La harina de almendra forma parte de la receta y aporta sabor y textura, por lo que no recomiendo sustituirla directamente por la misma cantidad de otra harina sin ajustar el resto de ingredientes.
Si necesitas hacer una versión sin frutos secos, será mejor adaptar la receta específicamente para conseguir una masa con la textura adecuada.
¿Las galletas de jengibre y canela contienen gluten?
Esta receta está elaborada con harina de arroz, maizena y harina de almendra, por lo que no contiene ingredientes con gluten.
Si necesitas preparar una receta estrictamente sin gluten para una persona celíaca, es importante comprobar además que todos los ingredientes utilizados, especialmente la maizena, el coco, la miel de caña y los productos procesados, estén correctamente etiquetados como sin gluten y evitar la contaminación cruzada durante la elaboración.
¿Puedo sustituir la miel de caña?
La miel de caña aporta dulzor y sabor a estas galletas. Si necesitas sustituirla, ten en cuenta que cualquier cambio en el ingrediente líquido puede modificar la textura de la masa, por lo que no recomiendo hacer una sustitución a ojo manteniendo exactamente el resto de cantidades.
¿Cómo conservar las galletas de jengibre y canela?
Una vez completamente frías, guárdalas en una caja metálica para galletas o en un recipiente hermético.
Bien conservadas, pueden mantenerse hasta 2 semanas.
¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí. El reposo en frío forma parte de la receta y, además, puedes dejar la masa preparada y bien envuelta en la nevera hasta el momento de estirarla y formar las galletas.
Ideas para acompañar estas galletas
Estas galletas de jengibre y canela son perfectas para acompañar un café, un té o una taza de chocolate caliente. Pero sin ninguna duda, mi acompañamiento favorito es una taza decafé con leche, chocolate y canela.
También son una opción estupenda para preparar una tarde de otoño con los niños: podéis estirar la masa, elegir diferentes cortadores y dejar que cada uno haga sus propias galletas.
Mi opinión sobre estas galletas de jengibre y canela
Estas galletas son de esas recetas que me gusta preparar cuando empieza a refrescar y apetece encender el horno. El aroma que dejan en la cocina mientras se hornean es una maravilla y la combinación de jengibre y canela me parece perfecta para esta época del año.
Además, me gusta especialmente que los niños puedan ayudarnos a prepararlas. Como la masa se trabaja con las manos y después solo tenemos que estirarla y cortar las galletas, pueden participar prácticamente en todo el proceso.
Y aunque en aquella ocasión elegí unos cortadores de animalitos para darles un toque otoñal, puedes utilizar cualquier forma que tengas en casa. De hecho, es una receta estupenda para adaptar a Navidad, Halloween o simplemente preparar unas galletas caseras cualquier tarde.
Si te gusta tanto como a mí el sabor y aroma de la canela, puedes ver también mi recopilación de [recetas con canela] fáciles y deliciosas para el otoño.














meraviglioso messo su, molto istruttiva. Mi chiedo perché gli specialisti opposti
questo settore non capisco questo. È necessario continuare la scrittura.
Sono sicuro, hai base di un enorme lettori già!
Hola! En que momento añades el Coco.
En los ingredientes viene, pero luego en la preparación no lo mencionas.
Gracias.
Si no tengo harina de almendras con que puedo sustituirlo?